Los secretos para un buen maridaje

Vinos y alimentos en un buen maridaje

Comida importante de negocios. Tú eres el anfitrión. El camarero pregunta por los vinos. Te la juegas. ¿Sabes cómo elegir un buen vino en función de cada plato? El maridaje puede parecer una destreza solo apta para expertos, pero en realidad basta con seguir una serie de reglas e ir sumando experiencia para afinar. Estos son algunos de los “secretos”.

El vino y la comida son un todo

Lo primero es tener muy claro que hay crear una armonía en la mesa. El dueto entre el vino y la comida debe funcionar en nuestro paladar. Se trata de formar una experiencia global con los diferentes elementos que componen el menú.

Una normal general: la intensidad de los vinos, al igual que la de los platos, deberá ser ascendente, de forma gradual. Por ejemplo, vinos blancos y rosados para los entrantes y primeros platos seguidos de vinos tintos jóvenes y tintos más maduros en los platos principales.

El gusto personal cuenta, y mucho

Ante todo debes tener claro que lo más importante es que el vino te guste a ti. Encontrarás y escucharás muchos consejos de expertos, y sin lugar a dudas, te servirán como guía (al igual que pretendemos que haga este post), pero no dejes que ello anule tu voluntad personal.

En gastronomía hay tantos gustos como colores…y aromas, y sabores, y texturas. Confía en tu gusto personal y elige aquellos que también te gustaría beber solos, sin comida. Seguro que aciertas.

El concepto de equilibrio

Hay quienes los comparan a las notas de un acorde musical. Si no queremos que vino y comida desentonen debemos buscar un equilibrio en el maridaje. ¿Parece complejo? En realidad es más intuitivo de lo que parece.

Sin entrar en demasiados tecnicismos, hay que tener en cuenta básicamente tres conceptos: dulzor, acidez (los blancos son más ácidos) y taninos (causantes de la sensación de sequedad en la boca, presentes sobre todo en los tintos).

Sabiendo esto, lo que hay que intentar es buscar los opuestos. Por ejemplo, contrastar una comida picante con un vino dulce, atenuar el dulzor con acidez, y los taninos y el amargor con dulzor. Las combinaciones son amplias y variadas.

Maridajes locales

No desestimes la sabiduría de la naturaleza. No es casualidad que los vinos y alimentos de una misma zona geográfica normalmente casen bien. Y es que muchas veces la historia ya hizo el maridaje por nosotros. Solo nos queda disfrutar.

Eso es realmente lo importante en cualquier cena o comida que se precie. Se podrían seguir dando consejos para hacer un buen maridaje y entrar más en materia, pero ese no es nuestro cometido. A nosotros nos interesa que tengas unos referentes básicos sobre los que basar tus decisiones y que puedas transformar la cita culinaria en una agradable experiencia sensorial para tus invitados. Quién sabe, quizá sea el primer paso de un negocio de éxito 😉

Y si tus dudas son anteriores a este paso, es decir, si no tienes claro qué restaurante elegir, te recomendamos que eches un vistazo a nuestra red de restaurantes. En ellos, además de tener asegurada calidad en la cocina, servicio y buen ambiente, podrás disfrutar de las ventajas de ser un buen cliente si usas nuestra app. ¿A qué esperas?